Historia de la iglesia

La Iglesia Bautista Fundamental Independiente Monte Sion fue iniciada en 1984, cuando llegaron como misioneros a la Ciudad de México el Dr. Kevin Wynne y su esposa la Hermana Deborah. Iniciaron ganando almas puerta por puerta y ofreciendo estudios bíblicos a las personas en sus casas. Después de mucho trabajo, en el mismo año de 1984, por fin la familia Vigueras accedió a tener no sólo estudios en su casa, sino que permitieron que otras familias se reunieran para tener cultos. Después la Familia Miranda tambíen se involucraría en prestar su casa la cual serviría para los cultos nocturnos.

fam. vigueras

Primeros Cultos

 

En el año de 1988, Dios proveyó para tener un terreno propio y construir el primer edificio, el cual se tuvieron los primeros servicios aun sin terminar y con muchas carencias. ¡Era maravilloso mirar como los hermanos con mucho amor se sentaban en polines sobre ladrillos que se improvisaban como bancas! Ya desde el año de 1986 se había iniciado el Colegio Bautista Fundamental Monte Sion con algunos jóvenes y matrimonios que se inscribieron para prepararse para el ministerio y en el año de 1989 se graduaron los primeros 4 estudiantes: 2 matrimonios que siguen sirviendo al Señor hasta la fecha.

Primer Edificio


Cultos

 

El Señor concedió al Dr. Wynne el privilegio de abrir la brecha en probablemente una de las ciudades más difíciles del mundo para el Evangelio y la fundación de Iglesias Bautistas Fundamentales como lo es la Ciudad de México, conocida por muchos como “El cementerio de los misioneros” por lo difícil que era.

ganando almas


programa de radio

 

segundo edificio


edificio terminado

 

Actualmente la Iglesia Bautista Fundamental Independiente Monte Sión está en su segundo edificio con un área de casi 7,000 m2 y 4,200 m2 de construcción y teniendo una asistencia normal de 4,000 personas y en días grandes hasta 7,000 personas. En el año 2009, 7,214 personas fueron bautizadas bajo este ministerio.

Esperamos que este testimonio sea de bendiciÓn y desafÍo para hacer mÁs para el SeÑor.


¡Dios le bendiga!